P&T - Propiedad Intelectual

Sant Elies 21, 3º 1ª
08006 – Barcelona, Spain

Telf.: +34 93 238 46 92
Fax: +34 93 415 07 84

Nombre (*)

Email (*)

Asunto

Mensaje

Agencia Internacional de la Propiedad Industrial e Intelectual

P&T - Agencia Internacional de la Propiedad Industrial e Intelectual > Noticias > Juicio de Patentes del siglo: Samsung debe pagar 1000 millones de dólares a Apple

Juicio de Patentes del siglo: Samsung debe pagar 1000 millones de dólares a Apple

27 de agosto de 2012 |

El jurado del tribunal federal estadounidense de San José (California) ordenó ayer a la compañía de telefonía Samsung a pagar 1.000 millones de dólares (800 millones de euros) al considerar que ha copiado la tecnología de Apple para algunos de sus modelos.

Desde hace 15 meses, la compañía norteamericana Apple y la surcoreana Samsung están enfrentadas en un caso de propiedad intelectual que está rodeado de denuncias en diferentes países y que ha sido definido como el juicio de patentes del siglo.

Apple presentó una demanda el año pasado formalmente en un juzgado de California, sede social de la empresa de Steve Jobs, contra su rival alegando que el diseño, la apariencia e incluso el empaquetado de los productos Galaxy eran una “copia descarada” de los de Apple. El argumento utilizado por la demanda fue que…-”Cuando un Samsung Galaxy es usado en público, hay pocas dudas de que podría parecer un producto Apple por el diseño”.

La empresa asiática alegó en respuesta que Apple también se había beneficiado de su tecnología wifi y que debía pagar por ello.

Al éxito del móvil iPhone, el Samsung Galaxy, (más ligero y estrecho, con pantalla más grande y con una tecnología propia (Amoled), por no mencionar los diferentes sistemas operativos (Android frente a iOS) y más tarde, la tableta iPad, (la tableta de Samsung tiene siete pulgadas y con más funcionalidades, cámaras, enchufe USB que la de Apple), fueron las únicas marcas que comercialmente le hicieron frente por su apariencia visual.

En un principio, se creyó en la dificultad en que Apple tendría para probar la copia. En este litigio de Apple, primó más la apariencia externa, el hardware, que la interna, el software.

Samsung defendió desde un principio que sus móviles eran producto de su propio equipo de investigación y que ello lo defendería en los tribunales. Efectivamente, a las pocas semanas, Samsung replicó a Apple en Corea del Sur, Japón y Alemania, con una demanda por violación de 10 patentes suyas en el terreno de las comunicaciones móviles y exigió que dejara de hacerlo junto a una compensación económica para “proteger nuestra propiedad intelectual” y proseguir con la innovación y el crecimiento en el sector de las comunicaciones. Entre las patentes supuestamente violadas, estaban las que afectaban al consumo de batería, la reducción de errores durante las comunicaciones y sistemas de conexión inalámbrica.

Se da el caso de que Apple es el segundo cliente mundial de Samsung, detrás de Sony, por suministros. Samsung, con su gama de teléfonos inteligentes es el principal competidor de Apple en el terreno de móviles y las tabletas.

Apple quiso paralizar la venta de la última tableta de Samsung en Europa.

Mientras que un litigio por patentes obligaría a Apple a acudir a tribunales de cada país, la directiva de la Unión Europea sobre dibujos y modelos comunitarios impulsó la creación en cada Estado de un tribunal competente en esta materia, cuyas decisiones obligan en todos los Estados miembros.

Por ello, Apple presentó una demanda de patentes, basada en el diseño de la tableta ante un tribunal de Düsseldorf, en Alemania, que tiene los derechos de un diseño comunitario y que le dio la razón por asegurar que el dispositivo surcoreano copia “ciegamente” elementos del iPad 2.. La nueva tableta de Samsung, la Galaxy Tab 10.1, ya no podía venderse en Europa. La medida cautelar adoptada por el juez, sobre su venta y promoción no afectaría, sin embargo al mercado holandés, porque allí existe un régimen jurídico particular y Apple presentó otra demanda en aquel país. En la demanda, el fabricante de iPad mostró imágenes de ambas tabletas para sostener que Samsung copió el iPad.

La empresa americana estaba convencida de que no era ninguna casualidad la similitud entre los últimos productos de Samsung y el iPhone y iPad. Ahora, Samsung podía en un mes apelar contra la sentencia pese a haber afirmado que no recibió notificación de la decisión judicial y que no pudo defenderse de la misma.

Sorprendentemente, el tribunal que una semana antes, había prohibido la comercialización de la tableta Tab, de 10 pulgadas, en los países de la Unión Europea, salvo Holanda, tomó la decisión de permitir a Samsung su venta en Europa excepto en Alemania, tras escuchar las alegaciones del fabricante surcoreano, que considera que el tribunal no tiene competencia para imponer una prohibición de estas características en todo el territorio comunitario.

En Holanda, donde la firma surcoreana buscaba paralizar en ese país el uso de dispositivos móviles de Apple con tecnología 3G mediante una la lucha de patentes desatada con la firma estadounidense Apple, la justicia holandesa rechazó prohibir la distribución y venta -en el país- de los iPhone y los iPad-, de Apple. El tribunal holandés admitió que Apple usaba las patentes genéricas de Samsung en sus propios aparatos. Del mismo modo, recordó que esta última debía permitirlo por una cantidad razonable. Sin embargo, la casa surcoreana había pedido tanto dinero por ello, que el tribunal consideró probado que no pensaba llegar a un acuerdo firme. Según la sentencia, “para no abusar del sistema judicial, ambas firmas deberán negociar de nuevo el monto de la compensación que Apple abonará a Samsung por utilizar su patente”. De no lograrlo, y siempre que Samsung demostrara que había intentado llegar a un pacto, podría acudir de nuevo a la justicia.

Florian Müller, experto en propiedad intelectual, dijo que “Samsung fue demasiado lejos al intentar cerrar los productos de Apple con sus patentes 3G en nueve países en cuatro continentes. Esa es una receta para desatar una investigación antitrust”, afirma.
La Comisión podía multar a una empresa con hasta el 10 por ciento de su facturación si determina que ha violado las normas comunitarias.

En el mes de octubre del 2011 Apple ganó la partida en Australia donde una juez del tribunal federal de Sidney dictó una medida cautelar que prohibía de venta de la tableta Galaxy Tab 10.1 de Samsung hasta que la Justicia se pronunciara sobre el pleito iniciado por Apple que consideraba ese dispositivo un diseño copiado de su iPad.

Samsung había aceptado anteriormente no comercializar la citada tableta en ese continente hasta que los jueces resolvieran el conflicto. La medida cautelar se adoptó tras valorar que, el daño que sufriría Apple por la venta de la tableta de Samsung sería superior al que implicará a Samsung, en el caso de que ganara el litigio, este tiempo de ausencia del mercado australiano.

En Estados Unidos la situación era similar pues los jueces señalaron que las tabletas Galaxy, de Samsung, vulneraban las patentes del iPad, de Apple y añadieron que esta última debía demostrar la validez de las mismas. Quedaba entonces pendiente un fallo firme sobre la petición de Apple de que se impidiera el comercio de algunos productos de la gama Galaxy en Estados Unidos.

El pasado año Samsung fue denunciada por Apple por considerar que la empresa surcoreana había copiado deliberadamente los diseños de sus aparatos móviles para fabricar su siguiente generación de teléfonos y lanzar su tableta Galaxy Tab y pedía al tribunal, en su demanda, una indemnización de 2.500 millones de dólares por parte de Samsung. Sin embargo, esa cantidad podría haberse visto multiplicada por la decisión de la juez, si ésta estimase que, aparte de lo que decida el jurado, la empresa surcoreana violó las patentes californianas de manera deliberada. Otra de las consecuencias podría haber recaído sobre las opciones de Samsung para acceder al mercado norteamericano y consolidar finalmente su liderazgo internacional: Si perdiera el juicio no podría vender algunos de sus productos en EE UU, como el exitoso teléfono Galaxy S III. Por otro lado, si Apple fuera la derrotada, podría verse obligada a cambiar la estrategia que le ha llevado a enfrentarse con otras empresas, en diversos países, para reclamar el derecho exclusivo de sus patentes.

Samsung rechazó los cargos y como respuesta denunció a Apple por haberse apropiado sin autorización de su tecnología de telecomunicaciones 3G y algunas características de la cámara de fotos para teléfonos, entre otras, una infracción de patentes y pagos derivados que se tasó en más de 600 millones de dólares .

La defensa de Apple pidió al jurado que prestase atención a la cronología del diseño de teléfonos de Samsung antes y después de que el iPhone debutara en 2007 y aseguró que lo que Apple tardó 5 años en crear, Samsung lo copió en 3 meses como respuesta a una crisis de diseño. Además remarcó que copió no sólo el diseño rectangular, sino también su manejo.
Apple indicó que algunos consumidores llegaron a confundir la tableta de Samsung con el iPad por su parecido estético, lo que a juicio de los abogados es una prueba de la confusión creada en el mercado.

Samsung recriminó la actitud de Apple por considerar que lo que buscaban los americanos era tratar de bloquear a su rival más serio y principal vendedor mundial de teléfonos en el mundo y hizo incapié en el hecho de que la pantalla de muchos de los televisores se parecen por pantalla plana y rectangular, y ello lo derivaron hacia el sector de la telefonía móvil.
Para la empresa surcoreana los diseños varían con los años y Apple no posee la patente sobre el rectángulo, ni sobre filas de iconos de colores.

Los abogados de Samsung defendieron que más allá de la apariencia de forma, sus productos y los de Apple difieren en sus aspectos técnicos y en su fabricación, e insistieron en que Apple no tuvo complejos en usar su tecnología de conexión 3G para el iPhone 3G.
A lo largo de este mes de agosto, la juez del litigio Lucy Koh, responsable del juicio en San José, California, que enfrentaba a las compañías Apple y Samsung en Estados Unidos, había solicitado un pacto entre ambas partes en su caso de patentes antes de antes de que el jurado comenzara sus deliberaciones pero no se llegaba a ningún resultado.

-“Si ustedes querían demostrar que tienen derechos sobre la propiedad intelectual de estos dispositivos, el mensaje ha sido recibido”-, afirmó la juez. A lo largo del juicio, las dos empresas se han visto obligadas a presentar testimonios de sus diseñadores y a revelar imágenes de algunos de los prototipos de sus dispositivos móviles para demostrar las similitudes entre unos modelos y otros. El objetivo era convencer al jurado de la originalidad de los diseños y del valor intelectual del trabajo de cada una de las empresas.
La sentencia judicial afectaría también a su poder en el mercado, ya que Apple y Samsung son responsables de la mitad de las ventas de teléfonos móviles en todo el mundo.

-“Veo riesgos para ambas partes, reconoció la juez Lucy Koh”-. El proceso legal quedó en manos de un jurado popular que, a pesar de llevar tres semanas escuchando y estudiando los argumentos de ambas partes, no tenía por qué dominar el complejo mundo de las patentes y la propiedad intelectual. De ahí que las consecuencias, tanto legales como económicas, pudieran ser especialmente negativas para ambas partes.

Después de tres semanas del litigio por patentes en un tribunal federal de San José (California), el juicio quedó en manos de los nueve miembros del jurado que debían rellenar un cuestionario de 20 páginas para dar forma a su veredicto tras escuchar durante cuatro horas los argumentos finales para cerrar la exposición de sus casos que giraban en torno al grado de originalidad tecnológica que supusieron el iPhone y el iPad.

El jurado alcanzó su veredicto después de 22 horas de deliberaciones distribuidas en tres días, que según la prensa estadounidense fue una decisión rápida teniendo en cuenta la complejidad del caso.

Finalmente Samsung ha sido condenado por el jurado del tribunal federal de San José (California) a pagar 800 millones de euros por daños al gigante californiano por haber copiado al menos tres de las innovaciones que esta última empleó en sus diferentes dispositivos, que incluyen los populares iPhones, iPad y iPodTouch.

Así mismo niega que la compañía fundada por Jobs haya violado alguna de las patentes de Samsung.

De acuerdo con la resolución se concluye que:
• Samsung copió en sus móviles la tecnología empleada por los iPhones para ampliar la pantalla.
• Imitó la apariencia de sus iconos que Apple había registrado previamente.
• En la fabricación de la tableta 10.1, la compañía surcoreana no violó ninguna patente, como reclamaba Apple, según el veredicto .

La compañía surcoreana anunció que recurriría contra las medidas tomadas por el tribunal.

Dependiendo de la sentencia que imponga el juez y, sobre todo, de si afecta a modelos nuevos o a los antiguos, las repercusiones comerciales podrían resultar enormes ya que las dos empresas controlan la mitad del mercado mundial de estos dispositivos.

Todavía no se sabe con certeza la repercusión de la sentencia pero es probable que Samsung no pueda distribuir el último modelo de su teléfono Galaxy en EE UU, viendo reducida su dominio en el mercado de móviles en ese país.

Al cierre de la bolsa de Nueva York Apple subió 0,59 puntos en el índice tecnológico Nasdaq un 0,09 % hasta los 663,22 dólares, mientras que Samsung perdió un 0,93 %, 12.000 wones.